Internacionales

Votantes de EE.UU.: ¡Denle una chance a sus ‘otros candidatos’!

30/10/2012

A millones de votantes estadounidenses se les ha hecho creer que necesariamente Barack Obama o Mitt Romney será el próximo presidente de los EE.UU. ¿Una pésima opción? Seguro, pero… ¡marchen presos! Sin embargo, la verdad es que los norteamericanos sí tienen otras opciones. Por ejemplo, que escuchen las propuestas de otros candidatos presidenciales como Gary Johnson (ex-Gobernador del estado de Nueva México) del Partido Libertario, o Jill Stein del Partido Verde.

El 5 de noviembre se llevará a cabo el segundo y último debate en Washington DC entre estos ‘otros candidatos’ a presidente de los Estados Unidos. La cadena global rusa RT y su página web lo retransmitirá para todo el mundo.
En ese debate, ambos candidatos ofrecerán claras opciones al votante estadounidense diferentes de lo que los clones políticos Mitt y Barack están ofreciendo; ‘Oromney’ y ‘Rombama’ como ya muchos los llaman…

Dos caras de una misma moneda
Muchos votantes estadounidenses se vieron particularmente alarmados por el último ‘debate’ televisivo en horario de máxima audiencia que se centró en política exterior, y en el que Obama y Romney parecieron estar de acuerdo en todos los temas clave que han metido a EEUU y al mundo en tantos berenjenales.
Ambos candidatos expresaron su apoyo incondicional a favor de Israel a pesar de ser la única y belicosa potencia con armas nucleares en Oriente Medio; ambos repitieron sus amenazas de lanzar un ataque militar unilateral contra Irán, país al que satanizan como “una amenaza para la comunidad internacional”, a pesar de que Irán jamás agredió a país alguno en el último siglo (al contrario: fue Irán la nación agredida repetidamente por las potencias occidentales directamente o a través de esbirros como Saddam Hussein); ambos prometieron seguir apoyando a terroristas “luchadores por la libertad” en la guerra civil siria, disparada por EEUU y sus aliados al igual que hicieron en Irak y Libia; ambos seguirán con los ataques con aviones no tripulados sobre Pakistán y Afganistán que parecen ensañarse especialmente con fiestas de bodas…
¿Pero es que no hay otras opciones en política exterior? ¿Qué tal si EE.UU. se retira de Medio Oriente y deja de instigar guerras civiles en la región, a las que llama eufemísticamente “primavera árabe”?
¿Qué tal si frena a los lobbies pro-Israel que han tomado de rehén a la política exterior norteamericana, y vuelven a colocar al interés nacional estadounidense en el centro del escenario, en lugar del interés nacional israelí como ocurre actualmente?
En el plano financiero global, ¿qué tal si en lugar de dedicarse a salvar a los megabancos fraudulentos regalándoles billones y billones de dólares con emisión inflacionaria provista por el Banco de la Reserva Federal, hacen un salvataje de los trabajadores estadounidenses?
Pues aquí, republicanos y demócratas están totalmente sincronizados con las exigencias de los mega banqueros…

Pero los votantes tienen otras ‘monedas’ en sus bolsillos…
Las cosas no tienen por qué ser siempre así. Aunque jamás llega a los titulares de los grandes multimedios, los votantes norteamericanos sí tienen otras opciones.
Hace una semana, la Fundación pro Elecciones Libres y Justas patrocinó un Debate entre estos “otros candidatos” a la presidencia que incluyó, además de Jackson y Stein, a Rocky Anderson del Partido por la Justicia y Virgil Goode del Partido Constitucional.
Este debate se transmitió a nivel nacional y mundial por la cadena RT, lo moderó el conocido periodista Larry King, pero fue boicoteado e ignorado por los grandes medios. Obama y Romney fueron invitados al mismo pero también lo boicotearon; un claro desaire hacia el votante norteamericano.
Este martes, Johnson y Stein, favoritos del público en ese primer debate, vuelven a encontrarse para abordar temas clave para los EE.UU.
Gary Johnson es un ex republicano que dice muchas cosas que millones de electores estadounidenses quieren oír: propone reducir el presupuesto militar en un 43%, dejar de inmiscuirse en los asuntos internos de países como Libia y Siria, dejar de amenazar a Irán con un ataque unilateral y no apoyar a Israel si decide iniciar ese ataque por su cuenta, y dejar de alimentar la desmedida furia imperial y hegemónica de Estados Unidos por todo el mundo.
Johnson también apoya la cruzada del ex candidato Ron Paul de auditar al Banco de la Reserva Federal, amenazando incluso con cerrarlo por ser una institución perversa al servicio de la mega-banca global y principal culpable de la crisis financiera actual que viabiliza la usurpación del sistema financiero estadounidense y global por esos megabancos.
A su vez, Jill Stein, del Partido Verde, también dice cosas que millones quieren oír. Cuando anunció su candidatura presidencial hace un año en su natal Massachusetts, el ‘Boston Globe’ la cita diciendo que “Todos vamos tomando conciencia que ‘Nosotros, el Pueblo’ debemos recuperar nuestra nación, porque los partidos políticos que sirven al 1% de los poderosos jamás van a resolver los problemas que enfrentamos el resto de nosotros. Necesitamos gente en Washington que rehúse venderse a los lobistas, y para quienes un verdadero cambio sea más que una mera frase vacua”.
Claramente, palabras valientes y potentes en boca de una mujer que tomó parte en el Movimiento Ocupa Wall Street, y que ha sido detenida varias veces por expresar sus ideas en un país que rápidamente se está transformando en un Estado policíaco al peor estilo Gestapo, bajo el control de matones de FEMA, el FBI, la CIA, la NSA y los policías locales.

Basta de bebidas burbujeantes…
Un instrumento clave para los Dueños del Poder Mundial que hoy tiene a los pueblos maniatados es lo que en EE.UU. y sus aliados llaman “el sistema bipartidario”, al que se glorifica como una suerte de “columna vertebral de la democracia”.
Si observamos con mayor detención, sin embargo, vemos que la ‘democracia’ bipartidista –sean demócratas y republicanos en EE.UU., laboristas y conservadores en el Reino Unido, socialdemócratas y cristiano-demócratas en Alemania y similares variantes en la mayoría de los países– no hace más que ocultar un mecanismo prolijo y simplista de obligar a los pueblos a abordar los complejos problemas de hoy según su denominador común más bajo el infantil.
Lo que la ‘democracia’ bipartidaria hace es imponer a los pueblos un único camino, previamente filtrado, aprobado y ‘políticamente correcto’, según los objetivos e intereses de los Dueños del Poder Mundial.
Entonces, le colocan una cara (o careta) adecuada a cada partido y aparece en escena el pequeño ejército de gerenciadores como Obama, Romney, Bush, McCain, Clinton…
Luego dejan que los votantes jueguen a que son absolutamente ‘libres’ para elegir ‘democráticamente’ si habrán de transitar por la derecha o por la izquierda en ese único camino que se les ha trazado, y que conduce inexorablemente a un mismo destino.
Eso sí: que a nadie se le vaya a ocurrir mirar alrededor y buscar otras autopistas más directas, u otros caminos laterales más apacibles que puedan conducir al país hacia un destino muy distinto y mucho más beneficioso para todos.
¡¡De ninguna manera!! En los EE.UU., los votantes deben elegir entre Bush y Gore, o Bush y Kerry, u Obama y McCain, u Obama y Romney…
Todo se reduce a elegir entre “pepsi o coca”. Los más tontos quizás crean que eso representa una verdadera opción, pero los más lúcidos van tomando conciencia de que ambas son básicamente la misma bebida marrón, acaramelada y burbujeante.
Pero si insisten en beber algo diferente, ahí es cuando los Poderosos lanzan sus rayos olímpicos contra quienes tengan el coraje intelectual de pensar de manera independiente, calificándolos de anarquistas, comunistas, fascistas o “estúpidos que desperdician su voto dándoselo a un tercer candidato”.
Pero no siempre tiene que ser así.

¿Porque debe esto importarle al resto del mundo?
Es una ironía de la historia que la ‘democracia’ estadounidense haya caído tan bajo, que para que los votantes norteamericanos hoy puedan siquiera enterarse de que hay otras opciones electorales en su propio país, deban sintonizar RT, ¡el canal de la Federación Rusa!
¡Cómo han cambiado las cosas desde aquellos años en que los Dueños del Poder Mundial nos azuzaban con el cuco del “peligro comunista”, “la destrucción mutuamente asegurada”, o “más vale muerto que comunista”.
¿Pero por qué debe importarnos a quienes no vivimos en los Estados Unidos si los norteamericanos habrán de pagar más o menos impuestos, o tener mejor o peor servicios de salud, o si sus tasas de desempleo, inflación y pobreza habrán de subir o bajar?
Para empezar, entendamos que bajo la actual compleja estructura de poder mundial una muy pequeña pero extremadamente poderosa Elite de Poder Supranacional se ha enquistado profundamente dentro de los EE.UU. y sus aliados clave. Así que lo que ocurra en esos países sí nos afecta a todos.
Si, por ejemplo, los votantes en mi nativa Argentina eligen a los peores líderes (¡y créanme que lo hacemos sistemáticamente!), o si colombianos, griegos, malayos cometen similares errores, las consecuencias las sufren esos pueblos y nadie más. A lo sumo, el mundo nos mira socarronamente y dice cosas como, “¡Estos argentinos! ¡Siempre se equivocan…! ¡Que se embromen!!”.
Pero ocurre que cuando los votantes estadounidenses colocan al tipo equivocado en la Casa Blanca, entonces esto resulta en millones de muertos, heridos, discapacitados y vidas destruidas en Irak, Libia, Siria, Egipto, Palestina, Latinoamérica, África, Asia y otros lugares en este oscuro y violento mundo que ellos mismos han forjado.
De manera que, sí, es asunto nuestro tratar de despertar a los adormecidos votantes estadounidenses. No necesariamente por su bien, ¡sino por el bien del resto del mundo!
En estos precisos momentos, toda una nueva generación de belicistas se prepara para redoblar sus apuestas geopolíticas. No tendrán ningún empacho en arriesgar confrontaciones militares, no solo en Irán, sino también contra Rusia y China.
Puede que esto refleje sus demenciales ambiciones geopolíticas; pero puede también que refleje su más cuerda comprensión de que han destruido tan completamente el sistema financiero global que la única opción que les queda es huir hacia adelante, arrastrando al mundo entero a una catastrófica guerra mundial como jamás el hombre haya visto.
Los Dueños del Poder Mundial ya llevaron a cabo algo parecido allá por 1914 y, muy especialmente, en 1939… ¿Por qué no habrían de dejarse tentar de volver a hacerlo hoy?
De manera que ojalá que millones de votantes estadounidenses vean el Debate Jackson-Stein este martes, y escuchen lo que ellos tienen que decir.
No que estos candidatos sean ninguna panacea para EE.UU. No que los votantes norteamericanos deban enamorarse y fanatizarse por ellos.
En realidad, no se trata tanto de que Jackson o Stein sean mejores, ¡sino de que Obama y Romney son tan, tan peores!
Una ironía más: en un mundo en el que todos los políticos y los opinólogos mediáticos repiten la palabra “democracia” ad nauseam, ¿a nadie le llama la atención que el próximo 6 de noviembre unos 60 o 70 millones de votantes estadounidenses decidirán sobre el destino para los próximos cuatro años de 7.000 millones de habitantes de todo el planeta?
¿El 1% decidiendo por el 99% restante? La democracia debiera estar hecha de algo mucho más sólido, ¿no?
Ojalá que los votantes norteamericanos tomen cabal conciencia de la enorme responsabilidad mundial que llevan sobre sus hombros. A la larga, el mundo los hará responsables.

Adrian Salbuchi para RT
¬Adrian Salbuchi es analista político, autor, conferencista y comentador de radio y televisión en Argentina. www.proyectosegundarepublica.com.ar

Publicado el 30 de octubre, 2012 En la categoría Internacionales

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