Deuda Externa

Deuda para todos – Parte II: Las cifras de la deuda pública nacional

8/10/2013

Por Héctor GIULIANO (23.4.2013)

 

Este trabajo no puede entenderse sin leer el anterior que le da origen y fundamento a todas y cada una de las cifras que se consignan en el cuadro que se expone a continuación.

 

Nos referimos al artículo de base titulado “Deuda para todos: la deuda pública nacional” (del 20.4.2013), circularizado anteayer.

 

El objeto de esta nota complementaria es cuantificar – en forma necesariamente estimativa dada la falta y/o insuficiencia de las informaciones disponibles – la deuda pública total del Estado Argentino.

 

Se trata de un planteo de base para situar los términos de un debate indispensable en materia de números reales de la deuda que abarca y arrastra a todo el país y que el gobierno Kirchner oculta a la opinión pública.[1]

 

CUADRO DE LA DEUDA PÚBLICA NACIONAL ARGENTINA.

 

Lo que sigue – como hemos dicho – es un intento de cuantificar las cifras del endeudamiento nacional en función de las estimaciones explicadas en el trabajo de referencia.

 

Se trata simplemente de colocar en orden los números tentativos que surgen de analizar el cuadro de situación de la deuda pública en su conjunto y que están sujetos obviamente a posibles inexactitudes derivadas de las fuentes de información disponibles.

 

Desagregada en grandes rubros, esta deuda nacional comprendería cinco ítems: 1. Deuda directa del Estado Central, 2. Deuda no registrada, 3. Deuda pública indirecta (correspondiente a Empresas del Estado, Organismos Nacionales y Fondos Fiduciarios), 4. Deuda de Provincias/Municipios, y 5. Deuda contingente por juicios contra el Estado.

 

En todos los casos, la reconstrucción del endeudamiento toma como fecha de corte el 30.6.2012 pero – según se explica en el artículo base – los importes se ajustan en función de la fecha de disposición de datos, que se expresan todos en Millones de Dólares (MD).[2]

 

 

 

DESAGREGADO DE LA DEUDA PÚBLICA NACIONAL POR GRANDES RUBROS:

 

 

1. DEUDA DIRECTA DEL GOBIERNO CENTRAL[3]                     266.200[4]

1.1 Deuda performing o regularizada (al 30.6.2012)      182.700

1.2 Deuda de bonistas que no entraron en el Megacanje    11.200[5]

1.3 Intereses a pagar (2012-2089)                        72.300

 

2. DEUDA NO REGISTRADA DEL ESTADO CENTRAL                   41.300

2.1 Proyecciones de deuda 2012                           23.000[6]

2.2 Capitalización de Intereses 2013-2014                 2.500[7]

2.3 Deuda en pesos ajustada por inflación                     0[8]

2.4 Cupones PBI – URGENTE VER JAVIER –                   15.800[9]

 

3. DEUDA PÚBLICA INDIRECTA[10]                                 21.200[11]

3.1 Empresas del Estado, Organismos y Fideicomisos        (S/D)

3.2 Banco Central (Lebac/Nobac), al 31.3.2013            21.200

 

4. DEUDA DE PROVINCIAS Y MUNICIPIOS[12]                        17.700

4.1 Deuda consolidada neta de Provincias y CABA          17.700[13]

4.2 Deuda de Municipios de todo el país                   (S/D)

 

TOTAL DE LA DEUDA PÚBLICA NACIONAL                         346.400

 

5. DEUDA POR JUICIOS CONTRA EL ESTADO[14]                      20.500[15]

5.1 Reclamos ante el CIADI                                8.000[16]

5.2 Juicios de los holdouts                               (S/D)[17]

5.3 Deuda con el Club de París                           (S/D)[18]

5.3 Juicios de jubilados contra la ANSES                 12.500[19]

5.4 Otros juicios                                         (S/D)[20]

 

TOTAL GENERAL DE LA DEUDA PÚBLICA CON DEUDA CONTINGENTE    366.900[21]

 

 

 

Como resultado de este cuadro de situación del endeudamiento público total del Estado Argentino surgen algunas conclusiones primarias:

 

a)  El nivel de la Deuda Nacional sería casi el doble de la deuda oficial reconocida sólo para el Estado Central[22] (que lo es en forma incompleta  dada la deuda no registrada).

 

b)  La masa de Deuda Pública Indirecta, de la que no se tiene información,  puede tener un nivel muy elevado.

 

c)  La deuda por Juicios contra el Estado constituye otro de los “agujeros negros” para las finanzas públicas.

 

Los montos sintetizados en el cuadro están expresados todos en moneda constante (MD) y, dada la falta de informaciones oficiales, son lógicamente tentativos, aunque de base cierta.

 

TRES ACLARACIONES IMPORTANTES.

 

Aunque no nos vamos a extender en estos puntos porque ya fueron analizados en otros trabajos del autor, cabe anotar tres breves aclaraciones importantes sobre este stock de deuda pública total en relación al discurso del gobierno Kirchner:

 

– LA DEUDA EN MONEDA EXTRANJERA

 

Uno de los argumentos de la administración K es que los fuertes pagos en divisas que se han venido y se siguen efectuando – a costa de las reservas internacionales del BCRA – han logrado reducir significativamente la deuda con acreedores externos, al equivalente del 13 % del PBI[23].

 

Si se considera que a esa fecha – según el comunicado sobre deuda pública del MECON al 30.6.2012 – el PBI oficial era de unos 440.000 MD, las acreencias en manos de acreedores privados (sin incluir los bonos no presentados al canje) serían así de más de 57.000 MD, lo que representaría una proporción todavía muy grande de la deuda total (el 31 % de los 182.700 MD de deuda performing).

 

La deuda externa – según criterio de residencia del acreedor – conforme los datos oficiales es algo más del 60 % de la deuda performing o regularizada: unos 112.000 MD.

 

Si comparamos la deuda con privados con este importe tenemos que esa deuda representa entonces más de la mitad de la deuda externa del Estado Central (57.000/112.000 = 51 %).

 

La reducción gradual de tal deuda externa con acreedores privados, como ya hemos visto en otras oportunidades, se hace traspasando las obligaciones que se cancelan como nueva Deuda intra-Estado.

 

De esta manera, el gobierno establece tres pasos sucesivos:

 

1. Internaliza deuda externa, aunque no cambia el tipo de moneda porque los importes se siguen debiendo en dólares,

 

2. Esa internalización se hace a costa de aumentar la Deuda intra-Estado (en este caso, fundamentalmente con el BCRA), lo que sobrecarga al Fisco con la responsabilidad de cubrir los destinos específicos de esos fondos que se desvían de sus destinos específicos o normales, y

 

3. Con el traspaso de las deudas aumenta el riesgo de incobrabilidad porque tales obligaciones no tienen capacidad demostrada de repago. Por lo que, como es previsible, las deudas intra-Estados se terminen no pagando.

 

El argumento de la progresiva disminución de la deuda externa con privados no deviene así muy fuerte por tres razones:

 

a) Esa baja no sería tan relevante en proporción a la deuda externa total,

 

b) La atención o cancelación gradual de la misma exige un alto esfuerzo financiero fiscal (del Tesoro) y cuasi-fiscal (uso masivo de reservas del BCRA, que a su vez se compran con deuda de Lebac/Nobac), y

 

c) Este cambio de acreedores le pasa el riesgo cierto de insolvencia al propio Sector Público.

 

Ergo, todo privilegio de pago a tenedores de deuda privados se hace a costa de un sacrificio financiero fiscal en algún otro gasto presupuestario.

 

– EL ÍNDICE DEUDA/PBI.

 

El principal “caballo de batalla” que la administración Kirchner utiliza para confundir a la opinión pública acerca de un des-endeudamiento público que no existe es la baja progresiva del ratio Deuda/PBI, que es un indicador engañoso de la realidad del peso de la deuda; y ello también por tres razones (aunque distintas de las del punto anterior):

 

a) porque el índice compara una deuda (182.700 MD), que es una magnitud financiera cierta, con un PBI que es una magnitud económica estimada (440.000 MD).

 

b) porque ese índice, a su vez, tiene un numerador por deuda del Estado Central muy inferior al real ya que considera sólo la deuda performing (182.700 MD), sin tomar en cuenta la deuda de los holdouts (11.200 MD), los intereses a pagar (72.300 MD), las proyecciones de endeudamiento del 2012 (23.000 MD) y la deuda no registrada por anatocismo, indexación por inflación y cupones PBI (18.300); lo que lleva ese total a 307.500 MD (que es la suma de deudas 1 y 2 del cuadro).

 

c) porque si se siguiera una metodología de cálculo en línea con el razonamiento lógico de un ratio Deuda/PBI – que significa que la deuda se compara con  el Producto Nacional – en el numerador debiera colocarse no sólo la deuda en cabeza del Estado Central sino toda la Deuda Nacional en su conjunto, para que el cálculo que se pretende mostrar tenga consistencia; por lo que habría que agregar 38.900 MD más, por lo menos (suma de puntos 3 y 4 del cuadro, correspondientes a los 21.200 MD del BCRA y la deuda neta de las provincias por 17.700 MD). En total: 346.400 MD.

 

De esta manera, aplicando las cifras pertinentes, tendríamos que:

 

1. El índice Deuda/PBI era al 30.6.2012 el 41.5 % del PBI (182.700/440.000 MD) según el gobierno, tomando sólo la deuda performing,

 

2. El mismo índice, incluyendo toda la deuda del Estado Central omitida según el punto b), sería del 70 % del PBI (307.500/440.000 MD), y

 

3. Si el ratio se tomara incluyendo en el numerador de la deuda también el resto de las obligaciones conocidas del Estado Nacional en su conjunto, es decir, incluyendo las omisiones del punto c), el porcentaje sube casi al  80 % (un 78.7 %, producto de 346.400/440.000 MD).

 

Y falta considerar todavía los datos desconocidos – no informados por el gobierno – de la “caja negra” de la Deuda Pública Indirecta y también de la deuda consolidada de los municipios de todo el país (que se supone que la afectan, aunque en menor medida).

 

Sin contar tampoco la falta de la deuda por juicios contra el Estado con sentencia en firme.

 

O sea, que ni siquiera el tan mentado ratio Deuda/PBI, calculado en forma debida o completa le estaría dando bien al gobierno, que usa el indicador en su versión más engañosa – la del cálculo 1 – mientras que el índice real sería del doble (41 contra 80 % del PBI).

 

– LA DEUDA INTRA-ESTADO

 

A este punto le vamos a dedicar aquí sólo unas pocas palabras porque el problema ya ha sido explicado y desarrollado extensamente en otros trabajos del autor.

 

Aquí nos interesa sólo recordar que todo este tema está mal planteado desde el vamos porque la administración Kirchner, para privilegiar el pago a los organismos multilaterales de crédito (FMI, Banco Mundial, BID y CAF) y a los acreedores privados externos ha venido apelando a fondos públicos que tienen destinos específicos que no se corresponden con su adscripción al pago de servicios de la deuda.

 

El gran “equívoco” es que el Estado, cuando apela a sus principales nuevas fuentes de financiamiento intra-Sector Público – caso ANSES, BCRA y BNA – no se presta a sí mismo su propio dinero ni extingue con ello sus obligaciones de devolución de fondos prestados sino que se presta dinero que es administrado por el Fisco pero que corresponde a otros dueños y a otros fines: sostener el sistema previsional que administra la ANSES a favor de los jubilados, garantizar la disponibilidad de divisas del BCRA para cubrir todas las necesidades de la balanza de pagos y no sólo las prioridades de pago de los servicios de la deuda, disponer el crédito productivo para la actividad privada con prioridad PYME y no el préstamo al Estado para tapar deudas por parte del Banco Nación (BNA), etc.

 

Porque así llega un momento en que no solo todo el aparato financiero del Estado se subordina al pago de los servicios de la deuda pública sino que – tanto o más grave aún – se termina distorsionando la finalidad misma de las instituciones financieras del Estado.

 

EN SÍNTESIS:

 

Todo lo explicado hasta aquí – que, repetimos, es complemento indispensable del trabajo sobre Deuda Pública Nacional – no es sino un intento de cuantificar la magnitud del peso condicionante total y absoluto del sistema de la deuda sobre las finanzas del Estado.

 

Los datos volcados constituyen sólo un esfuerzo personal para aproximarnos al verdadero cuadro de situación de la deuda argentina frente a la mentira oficial de un supuesto des-endeudamiento público.

 

Si las autoridades nacionales tuvieran otros números o informaciones más precisas en esta materia de la deuda total del Estado Argentino – que confirmen o que contradigan las cifras aquí expuestas – sería saludable y necesario que las den a conocer porque, en definitiva, no se trata de un problema de posibilidad sino de voluntad de información.

 

El extraordinario esfuerzo de pago de la deuda que viene realizando la administración Kirchner se sostiene en un mecanismo perverso de Deuda intra-Estado cuya operatoria consiste en poner las finanzas públicas al servicio de la deuda y de sus condicionamientos en materia monetaria, cambiaria y bancaria.

 

La Argentina sigue inmersa así en una trampa de deuda perpetua: un mecanismo de endeudamiento continuo para sostener un problema financiero insoluble de deuda impagable.

 

 

Lic. Héctor L. GIULIANO

Buenos Aires, 23.4.2013

 

Archivo: GIULIANO ARTICULO 2013 04 20 DEUDA TOTAL II.

 

 



 

NOTAS:

 

[1] Algunos colegas y amigos me han exhortado a confeccionar un cuadro de situación de este tipo, pese a las fuertes limitaciones de datos en firme que existen al respecto.

 

En este sentido, quiero agradecer especialmente al Dr. Carlos Ragonesi, de la Fundación Buenos Aires XXI, que fue uno de ellos; y recuerdo también las sugerencias en la misma línea de otro amigo, recientemente fallecido, el Dr. Eduardo Carrasco.

 

Agradezco igualmente a Javier Llorens por sus aportes y observaciones, especialmente en lo relativo a los cupones ligados al PBI, que configuran un problema clave dentro del complejo tema de la deuda.

 

[2] Como siempre, las abreviaturas MD/M$ significan respectivamente Millones de Dólares/Pesos y están mostradas con redondeo, de modo que puede haber mínimas diferencias entre totales y sumatoria de términos.

 

[3] Como ya se ha explicado, las cifras de la deuda pública por capital e intereses que informa el MECON son irreales porque parten del falso supuesto que los vencimientos de principal se pagan en término y que entonces tanto el saldo de las obligaciones como el importe de los intereses a abonar son decrecientes, lo cual no es cierto porque la totalidad de los vencimientos de capital no se pagan sino que se refinancian sistemáticamente (y además se toma más deuda) y que consecuentemente los intereses tampoco bajan.

 

[4] Dentro de este importe, el subtotal de deuda regularizada más holdouts da los 194.000 MD de deuda oficial del MECON (más precisamente, 193.900 MD en sus propias cifras).

 

[5] Este importe corresponde a los datos oficiales del MECON, que comprenden 6.500 MD de deuda por capital con los holdouts y 4.700 MD por intereses acumulados.

 

Las cifras pudieran ser mucho mayores en función del resultado de los juicios en curso de estos bonistas en el exterior contra el Estado Argentino.

 

[6] Estos 23.000 MD surgen de sumar el aumento de deuda previsto por Presupuesto 2012 – 11.700 MD – más las necesidades de financiamiento resultantes del déficit fiscal no previsto pero efectivamente registrado en el ejercicio, que fue de 55.600 M$ (equivalente a unos 11.300 MD).

 

[7] El anatocismo está estimado en base a las capitalizaciones faltantes del Megacanje 2005-2010, que serían de unos 1.300-1.200 MD anuales.

 

[8] La deuda en pesos ajustada por CER, expresada en dólares (*), oficialmente es equivalente a 36.500 MD según los datos del MECON al 30.6.2012. Al tipo de cambio a esa fecha de 4.527 $/US$ correspondería a unos 165.000 M$.

 

Esta deuda tiene una vida promedio de 12.3 años para los Títulos Públicos y Letras del Tesoro, que es algo superior a la vida media total de 10.2 años.

 

Como dicha deuda en pesos tiene cláusula de ajuste por inflación, conforme los datos del INDEC debiera aumentar la base de capital a un ritmo acumulativo del 10 % anual a los fines de una proyección a  futuro.

 

Si la relación peso-dólar fuera, como en los tiempos de la Convertibilidad, de 1 a 1 ello significa que esta deuda en pesos se incrementaría en unos 3.700 MD por año.

 

Es decir, que bajo el supuesto que la inflación fuera del 10 % anual y el tipo de cambio se mantuviese constante, este tipo de deuda indexada pudiera aumentar en 81.400 MD en todo el período: (36.500 MD x 1.1012.3 = 117.900) – 36.500 MD (restando el valor original). 

 

Pero como la tasa de devaluación actual – la oficial del mercado – es del mismo  orden que la inflación interna o más, ese aumento por CER (que replica el IPC) queda compensado en el cálculo: lo que aumenta por Inflación, lo disminuye por Devaluación.

 

La neutralización de este dato – indexación de la deuda en pesos igual a cero – se explica así porque la proyección de aumento de una deuda expresada en dólares hoy por hoy queda equilibrada si la inflación oficial es del 10 % anual y la tasa de devaluación del mercado legal es igual o mayor a ese coeficiente (que incluso puede reducirse en este último caso).

 

Ciertamente, esta falta de aumento en las proyecciones de la deuda en pesos ajustada por CER – mostrada en dólares sólo a los fines estadísticos – está distorsionada en los hechos porque la inflación real es más del doble que la oficial del INDEC y porque el dólar paralelo, que estaría reflejando las tendencias reales hacia una devaluación correctiva, tiene hoy una brecha con el oficial del 70 %.

 

Pero colocamos en el cuadro “indexación 0” porque esto es lo que dan los números en valor absoluto proyectados a futuro.

 

Si dejamos de lado este tema técnico de correcciones monetarias y nos fijamos sólo en sus efectos prácticos internos, tenemos que esta deuda en pesos ajustada por CER sufre un fuerte proceso de licuación en la medida que la inflación oficial es mucho menor que la real, es decir, que la deuda queda sub-indexada.

 

Esto beneficia al Fisco – de allí la manipulación del IPC por el INDEC – y perjudica a los tenedores de bonos, que sufren así los efectos de esa sub-indexación.

 

El problema es que tal ventaja para el Estado la sufren los jubilados argentinos, ya que la mayoría de esos bonos – más del 65 % – están en manos de la ANSES.

 

(*) La Metodología Oficial – siguiendo la Internacional – muestra siempre los datos de la deuda pública en dólares como moneda uniforme, ya se trate de pesos o de monedas extranjeras (dólares propiamente dichos, euros, libras, francos o yenes).

 

[9] Este importe corresponde al cálculo actualizado – a la fecha – hecho por Javier Llorens, sobre la base de los 82.000 MD de bonos elegibles para el Megacanje Kirchner-Lavagna de 2005, que daba un total teórico original de 39.500 MD de cupones PBI para los acreedores (48 % sobre el valor nocional o nominal de los títulos); de los que hoy restarían pagar unos 15.800 MD.

 

Este último importe se deduce de información reciente de la Oficina Nacional de Crédito Público (ONCP) de la Secretaría de Finanzas (SF) del MECON, que da cuenta que al 30.6.2012 el valor nocional de los VLPBI en circulación era de unos 53.000 MD y que faltaría pagar un 30 % de ese importe (los 15.800 MD citados).

 

Esto conllevaría un faltante no explicado de cupones PBI por más de 18.000 MD a valor nocional: 76.300 MD (el 93 % ya canjeado del total de bonos elegibles por 82.000 MD) contra 57.800 MD (valor de origen de los 53.000 millones de cupones hoy en circulación) = 18.500 MD.

 

El interrogante planteado por Llorens es que esta diferencia tiene que provenir de un gran rescate de VLPBI realizado por el gobierno y que ello habría resultado de la venta a precios bajísimos de las tenencias de cupones en manos de la ANSES (heredados de las AFJP), con lo que tal diferencia se habría cubierto con plata de los jubilados.

 

[10] La Deuda Pública Indirecta – como hemos explicado en el trabajo central – es la que corresponde al conjunto de Empresas del Estado, Organismos Nacionales y Fondos Fiduciarios.

 

El gobierno no informa cuánto es el monto de esta deuda ni se tiene idea cierta de su magnitud.

 

Como se citara en la nota original los avales del Estado darían una pista parcial del ritmo actual de endeudamiento en este rubro – autorizaciones por 26.800 MD en 2012 y por 33.600 MD para el ejercicio 2013 – pero no se conoce el stock de deuda ni el monto de las garantías efectivamente emitidas en base a las autorizaciones presupuestarias.

 

Por este motivo es que no se pueden determinar montos ni proyecciones estimativas válidas en este rubro.

 

[11] Total incompleto por falta de datos – S/D (sin datos) – como consecuencia de lo explicado en la nota anterior.

 

[12] Lo mismo que en el rubro anterior, la falta de datos en materia de deudas municipales – que se supone pueden ser relevantes en el caso de las grandes ciudades – hace incompleta la información consolidada o total.

 

[13] Según la última información oficial disponible del MECON – levantada ayer de su página web – el stock de deuda consolidada de todas las provincias argentinas era de 139.000 M$ al 30.6.2012, equivalentes a 28.500 MD (al tipo de cambio 4.527 $/dólar a esa fecha).

 

Este total no incluye Deuda Flotante ni Contingente (lo mismo que todos los demás datos de deuda pública).

 

Como aproximadamente el 50 % de la deuda de las provincias está contraída con la Nación a raíz de los programas de refinanciamiento de pasivos, a ese total de 28.500 MD corresponde descontar – para no computar dos veces – lo que a su vez el Estado Central asume como obligaciones de las provincias y que luego de los pagos se los descuenta de la coparticipación federal de impuestos.

 

En el cuadro de deuda básico del MECON al 30.6.2012 esta deuda de las provincias garantizada por la Nación se expresa como contrapartida en el rubro Activos Financieros por un valor algo menor a la mitad, de 10.800 MD; que por eso no la tomamos en cuenta aquí a los fines del cálculo de la deuda provincial, quedando entonces la deuda bruta total menos la traspasada al Estado Central, esto es: 28.500 – 10.800 = 17.700 MD de Deuda Provincial Neta.

 

[14] El gran problema para computar el monto de juicios contra el Estado Nacional es que no se tiene información oficial ni se puede saber cuánto es el total de reclamos y cuánto el importe concreto de las sentencias en firme, con el agravante – en este último caso – que la Administración Central apela sistemáticamente todos los fallos en su contra.

 

[15] Este total de deuda por juicios contra el Estado es perfectamente incompleto desde el punto de vista que no se tienen los datos básicos o elementales para su cómputo dado que, como se dijo, las autoridades no suministran informaciones al respecto.

 

El rubro se consigna aquí al sólo efecto enunciativo, para que se tenga idea de los conceptos que están en juego, pero no pueden computarse cifras  ni siquiera con carácter estimativo.

 

[16] Como ya hemos dicho, inmediatamente después de la Crisis de Deuda de la Convertibilidad del 2001 se estimaba que los reclamos ante el CIADI – Tribunal Arbitral del Banco Mundial – sumaban más de 20.000 MD.

 

Gran parte de estos reclamos se arreglaron por acuerdo de partes entre el gobierno nacional y los acreedores del Estado, entendiéndose que ahora quedarían algo menos de la mitad, entre 7 y 8.000 MD; pero no hay información oficial al respecto.

 

[17] Colocamos aquí S/D (sin datos) en el caso de los holdouts porque los importes de base ya están tomados en el rubro 1.2 y porque los excedentes que resultaren como producto de fallos en contra del Estado – fundamentalmente en los tribunales de Nueva York – no son cuantificables por ahora (capital, intereses acumulados, punitorios, pago de honorarios, gastos y costas de los pleitos).

 

[18] Estrictamente hablando, la deuda externa con los países miembros del Club de París, salvo excepciones, no es motivo de juicios contra el Estado.

 

En la actualidad se mantienen negociaciones para llegar a un arreglo de conjunto – de las que no hay información pública – y el gobierno Kirchner ha dado repetidas muestras de voluntad de pago, incluso con utilización de reservas del BCRA para la cancelación total de los compromisos por capital e intereses (según anuncio de la presidenta Cristina Kirchner en Octubre 2008).

 

La deuda oficial con el Club de París no se toma en este capítulo de juicios porque está incluida en el punto 1.1 del cuadro de deuda, que corresponde a la información oficial del MECON al 30.6.2012 – dentro del subtotal de Atrasos – y era entonces de 6.100 MD: 5.100 por Capital y 1.000 por intereses acumulados.

 

La Secretaría del Club – en París – ha informado empero varias veces que el total de los reclamos contra la Argentina, por capital e intereses, es de unos 9.000 MD.

 

[19] A este total, muy estimativo por cierto, se llega multiplicando la cantidad de juicios – que hoy pasaría los 460.000 expedientes – por un promedio de 140.000 $ por cada damnificado: en total, 64.400 M$, equivalentes a 12.500 MD.

 

Este tipo de deudas previsionales habría que multiplicarlo por 10 en caso que el Estado tuviese que regularizar la situación y atrasos con la totalidad de los jubilados ya que sólo uno de cada diez ha iniciado juicio a la ANSES.

 

[20] Aquí directamente no se tienen datos, ni oficiales ni estimados.

 

[21] Como ya se ha advertido en la nota 15, la falta de datos sobre los juicios contra el Estado transforma toda estimación en incompleta, al punto que más vale no tomarla en cuenta a los fines de computar la deuda en firme; y se anotan aquí sólo a título enunciativo o recordatorio.

 

Queda, sin embargo, el interrogante del destino final de la enorme masa de reclamos contra la ANSES que, por un lado – como ya pasó con gran parte del traspaso de deudas previsionales de la administración Alfonsín a la de Menem en 1989 – se siguen acumulando en forma exponencial; y por otro, amenazan incluso generalizarse a todo el universo de jubilados y pensionados.

 

La “solución biológica” para el Fisco, por muerte gradual de jubilados con mayores derechos a retroactivos, constituye un paliativo parcial a esta presión de los juicios contra la ANSES en la medida que el gobierno Kirchner logre seguir demorando sus obligaciones previsionales legales.

[22] En función de los datos aquí consignados no caben dudas acerca que con los rubros que se ocultan en los dos puntos siguientes – deuda indirecta y juicios con sentencia en firme – aun considerando éstos con importes supuestamente bajos, el stock de deuda nacional estaría hoy por encima de los 400.000 MD.

 

[23] Las siglas PBI o PIB se usan indistintamente para abreviar Producto Interno Bruto.

Publicado el 8 de octubre, 2013 En la categoría Deuda Externa

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